2 abr. 2011

La especie: Alectoris rufa

La perdiz roja (Alectoris rufa) es una especie de ave galliforme de la familia Phasianidae.

Esta perdiz vive naturalmente en el sudoeste de EuropaFrancia, Noroeste de Italia, península Ibérica, islas Canarias y Baleares, Azores, Madeira, Córcega y Elba Se ha naturalizado en el sur de Inglaterra, donde fue introducida  en 1770 como especie de caza


Ha sido reemplazada en el sudeste de Europa por la muy similar Alectoris graeca. Es una especie terrestre no migratoria, que forma bandos fuera de la temporada de reproducción.
Al parecer, en el S. XIII, el Rey Don Sancho, muy aficionado a la caza mandó repoblar las islas Baleares con perdices pertenecientes al levante valenciano.Probablemte introducida también en Canarias, particularmente en la isla de Gran Canaria por castellanos y portugueses en los siglos  XIV y XV.

Se reproduce en tierras  secas y aireadas, como las de agricultura y áreas abiertas pedregosas o serranas. Le desplacen las grandes arboledas y las zonas pantanosas.  El área de campeo de la perdiz varia  según la calidad del hábitat y la fase del ciclo biológico reduciendolo a 4-6 ha en periodo de nidificación y ,aumentandolo hasta las 200 ha en invierno.                              
Su llamada es trisilabiada ka-chu-chu.
IDENTIFICACIÓN
Su longitud oscila entre los treinta y cinco y cuarenta centímetros con una cola que supera los diez centímetros de longitud. La evergadura es aproximadamente de 52 centímetros con un peso de alrrededor de los 450 gramos para los machos y 375 para las hembras.
La cabeza se caracteriza por la forma maciza de su base, con un pico de fuerte consistencia, y de coloración roja bri­llante. Los ojos están ligeramente rasgados hacia atrás y presentan una coloración pardo claro. La nuca posee un tono gris vinaceo muy subido, con el píleo castaño y el resto de la cabeza gris. Desde el ojo hasta la base del pico existe una banda negra, que contacta con las aberturas na­sales y que se prolonga hacia atrás y por debajo, trazando una línea curva más gruesa y evidente con el punto de in­flexión simétrico de la punta del pico, bajando hasta llegar al límite de la garganta.
El pecho y la zona superior del vientre son gris ceniza con tonalidad parda, mostrando el extremo del abdomen, así como la porción inferior de la cola, una tona­lidad amarillenta anaranjada.
En la zona de los flancos encontramos una tonalidad gris clara, que se ve interrumpida por una serie de franjas transversales, donde se alternan los colores blanco, rojo y castaño, ribeteados por una sutil línea de tonalidad negra.La hembra presenta el el plumaje de igual color que el macho. Con el celo, las plumas de este adquieren mayor brillo exhibiéndose con gallardía.
En las patas es donde se presenta una situación caracte­rística de dimorfismo sexual, ya que los machos poseen en la parte posterior de los tarsos una excrecencia de natura­leza cornea que sirve de espolón. Las hembras, por su parte, o carecen de este elemento o es de menor tamaño. En ambos casos, las huellas de la perdiz son bastante características, dado que, el dedo medio anterior posee una longitud casi doble que la de los dos laterales, separados por un ángulo muy semejante, en tanto que el dedo posterior se sitúa en la misma línea que el medio anterior.

ALIMENTACIÓN

La perdiz roja es una especie que come un pequeño número de insectos cuando eclosionan sus crías,e incluso antes. En verano consume gran cantidad de grano que busca en los sembrados de trigo , cebada , avena o archita En invierno se alimenta casi exclusivamente de retoños bayas y hierbas.En las otras estaciones consume mayormente frutos y semillas de enebro, tomillo, romero, lentisco, majoleto, brezo, cardo, jara, bellotas, piñones, larvas de insectos, hormigas, lombrices y gusanillos. Se aquerencia a las algarrobas, berros, amapolas, rabanos, pamplina y otros verdes acudiendo a cuantas uvas y aceitunas o incluso tunos encuentra a su paso y que en  Canarias son base de la dieta de la perdiz roja y moruna junto con el balo y la avena silvestre

REPRODUCCIÓN DE LA PERDIZ ROJA

El inicio del celo de la perdiz roja comienza en los meses de enero y febrero, cuando en las ban­dadas de esta especie, los machos comienzan a cortejar a las hembras. Dependiendo de la latidud y altitud el celo se adelanta o retrasa por áreas.En esta época del año se producen numerosos y violentos combates entre los machos que buscan la posesión de las hembras. La reproducción de esta especie comienza en los meses de marzo o abril en los lugares más cálidos. La lucha entre los machos de la especie tiene su causa en el hecho de que cada macho cubre a más de una hembra, es decir, no se trata de animales monógamos. Por el contra­rio, una vez que la primera hembra ha sido cubierta, el macho se aleja de ella en busca de nuevas compañeras. Una vez fecundadas, las hembras comienzan la búsqueda de un refugio en el suelo, normalmente depresiones ocultas, setos, surcos de los sembrados, raíces de árboles, matorrales, etc., donde depositaran sus huevos.Si  existen condiciones ambientales favorables o las puestas se malogran se dan segundas puestas o de reposición con frecuencia.
Por lo general, la nidada está formada por una cantidad de huevos que oscila entre los doce y dieciocho huevos de un tamaño que se puede considerar como grande( 4 x 3,1 cm) si tene­mos en cuenta las dimensiones corrientes de una hembra de perdiz roja. La forma de los huevos es ovoidea, redon­deada en los dos casquetes, con un fondo amarillento rojizo, salpicados de pequeñas manchas de color marrón oscuro. Estos huevos son de una notable consistencia, hecho que probablemente se encuentre vinculado con la escasa protección que les brinda el tosco nido en el que son incubados.Se ha costatado para ciertas áreas geográficas peninsulares hasta un 70% de predación en nidos.

INCUBACIÓN Y NACIMIENTOS

La incubación de los huevos de la perdiz roja es llevado a cabo  casi exclusivamente por la hembra y tiene una duración aproximada de entre veintitres a veinticinco días, al cabo del cual nacen los polluelos que, a poco de abandonar el huevo, se encuentran en condiciones de buscar el alimento por si mismos, aunque bajo la atenta vigilancia de su madre.
Las pequeñas perdices rojas no tardan demasiado en iniciarse en la práctica de correr y volar, encontrándose en condiciones de llevar a cabo estas actividades con perfec­ción en un período inferior a un mes.

ALIMENTACIÓN DE LOS PERDIGONES

A diferencia de los ejemplares adultos, los polluelos de la perdiz roja se alimentan principalmente de larvas de in­sectos adultos, pequeños moluscos de agua dulce, gusani­llos terrestres y pequeños granos que es posible triturar con su pico.
 
A medida que crecen y se desarrollan, las perdices rojas pasan a ser cada vez más granivoras. Estas características alimentarias de la perdiz roja facili­tan la cría y el mantenimiento de las mismas en cautiverio, un género de vida en el que pueden resistir muchos años.

Por otra parte, la perdiz roja suele en­contrarse con cierta regularidad en las cercanías de las fuentes de agua, charcas y arroyos, debido a que este ele­mento resulta necesario para su organismo en mayor me­dida que lo que ocurre con otras variedades o especies. Donde no hay agua bebe del rocio o la escarcha.Para los pollos de perdiz es esencial tener agua disponible para bañarse y pasar las fiebres que les producen el cambio de plumón.

MUDA

Muda postnupcial completa, que suele estar terminada entre octubre y noviembre. La muda postjuvenil es parcial incluyendo todas las plumas del ave excepto las dos primarias más externas; suele terminar entre agosto y primeros de noviembre.

SEXO

Macho:con manchas negras amplias y brillantes en la base del pico y collar; espolones en ambas patas, de aspecto compacto y con anchura en la base superior a cuatro escamas; anchura del tarso a nivel del espolón mayor de 8’6 mm.; longitud del ala mayor de 158 mm. Hembra:con manchas negras más reducidas y de tono negro mate en la base del pico y collar; sin espolones, con espolones en una pata o en las dos, pero de aspecto puntiagudo y con anchura en la base inferior a cuatro escamas; anchura del tarso a nivel del espolón menor de 8’4 mm.; longitud del ala menor de 154 mm.
Los juveniles pueden sexarse a partir de los tres meses de edad, cuando comienza a desarrollarse el espolón en los machos.

EDAD

Pueden reconocerse 3 tipos de edad:
Juveniles:Con plumaje pardo en sus partes superiores; partes inferiores ocre, sin barreado en los flancos; garganta blanca sin borde negro; pico pardo; patas rojo pálido.
1º año otoño/2º año primavera:Con plumaje de adulto pero conservan las dos primarias más externas sin cambiar, que tienen una mancha blanca en la punta: la mancha blanca de las primarias externas en postjuveniles puede ser pequeña o estar ausente por desgaste; comprobar la diferencia de tonalidad entre las plumas juveniles retenidas, más claras y desgastadas. y las mudadas).
Adultos:Con todas las plumas del ala de la misma generación, con las dos primarias más externas de punta redondeada y sin mancha blanca. La mayor longitud de de sus plumas alares es de 16cm, 10cm las caudales;el número de remeras es de 44 y el de timoneras 14 y, 9 el de verdaderas guias.

ESTATUS POBLACIONAL

En cien millones calculó los efectivos de perdiz roja el cazador, escritor y general Lorenzo Milans del Bosch en las postrimerias del S. XVIII. Definiendo un eje principal perdicero Lisboa-Valencia por Valmojado hasta los Montes de Toledo y de allí a Santa Cruz de Mudela, lugar donde abundaba más ,llegando hasta Sierra Morena. También era más o menos abundante en todas las regiones peninsulares y que por orden de mayor a menor las provincias eran Cáceres, Avila, Segovia, Guadalajara, Cuenca, Ciudad Real, Salamanca Cádiz y Sevilla con buen número en  provincias de Aragón, Navarra, Valencia y Alicante encontrándosela, a excepción de las montañas cántabras y de las zonas de los altos bosques hasta los 2.000 metros de altura.

Mapa de distribución Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino(MARM)



Es a partir de los años ochenta del siglo pasado cuando sus poblaciones entran en  mayor declive por diversas razones: Abandono del campo y de la agricultura tradicional con el consiguiente  aumento de masas arbóreas , modificación del hábitat por intensificación de la agricultura con pérdida de linderos y margenes, grandes monocultivos,  prácticas agrícolas agresivas, uso de fitosanitarios, sueltas masivas para repoblación con introgresión genética y deficiencias sanitarias, sobrepresión cinegética etc..
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